viernes, 23 de marzo de 2012

TORRIJAS DE SIEMPRE


¡Qué buenas están las torrijas!... y si son la de mamá mucho más… porque torrijas hay de muchos tipos y que nos puedan gustar, un montón, pero como las de las madres... cada una con su toque particular, pero sobre con todo el amor que ponen cuando hacen algo  que nos gusta. Pues bien aquí están las de mi mamá, tal y como las hacía. Yo las he hecho con dos tipos de pan, ella siempre decía que el pan es muy importante, utilizaba, utilizaba la barra normal, pero claro el de ahora no es como el de entonces, así las he hecho con panes diferentes, de torrijas y una barra normal… a ver qué tal.

INGREDIENTES

-1 barra de pan del día anterior


-1 l. de leche
-6 cucharadas de azúcar
-Cáscara de naranja o limón
-Canela en rama
-Huevos
-Canela molida y azúcar
-Aceite

PREPARACIÓN

Poner la leche en el fuego, casi, casi hasta que hierva para que no se haga nata, si no siempre se puede colar, junto con la cáscara de naranja o limón, la canela en rama y las 6 cucharadas de azúcar.
Cortar el pan en rebanadas, del grosor de un dedo, ni muy gordas, ni muy finas, para que empapen bien y no se deshagan.


Poner las rebanadas en una fuente donde se pueda echar la leche por encima y dejarlas ahí hasta que hayan absorbido toda la leche y estén bien empapadas.


Mientras tanto batir los huevos.
Yo antes de pasar las rebanadas por el huevo, las escurro un poco.
Se pasan por el huevo y se fríen en abundante aceite.
Después de sacarlas, las seco un poco con papel de cocina para quitarles el exceso de grasa.
Previamente habremos mezclado azúcar y canela, para rebozar las torrijas todavía calientes para que se impregnen bien.


Colocarlas en la cazuela o fuente donde las vayamos a dejar y ya están listas para comer.
Y estos sonn los resultados, con los diferentes panes, de torrijas y barra normal.



¡Buen provecho!



Se pueden conservar varios días sin quedarse secas, para eso se tienen que haber empapado bien, además al estar las torrijas calientes cuando se rebozan en el azúcar y la canela, se hace un almíbar muy rico.





martes, 13 de marzo de 2012

POTAJE DE VIGILIA


Ya está cerquita la Semana Santa y en esta ocasión quiero compartir con vosotros otra de  las recetas que mi madre me dejó escrita, para el deleite y disfrute de todos los que quieran seguir haciéndola, os quedará muy rico si seguís sus pasos, pero… el punto que le dabas tu, mamá…

INGREDIENTES (para cuatro y que sobre)

-1/2 kg. de garbanzos (a mí, como a ella le gustaban, me gustan los pequeñitos, los Pedrosillano)
-600 grs. de espinacas (frescas)
-600 grs. de bacalao salado


-2 huevos cocidos
-1 cebolla
-ajos
-perejil
-laurel
-pimentón
-harina
-aceite
-vinagre


PREPARACIÓN
 
El bacalao y los garbanzos se ponen en remojo la noche anterior.


Al día siguiente se les quita el agua y se ponen a cocer juntos, con una hoja de laurel y un chorreón de aceite, en unos 2 ¼ l. de agua, unos 20 minutos en olla express.
Aparte se cuecen las espinacas. Una vez cocidas se escurren y se rehogan con la cebolla, una cucharadita de pimentón y la cucharada de harina.
Cuando esté bien rehogado, se echa a los garbanzos.
Entonces en el mortero, se machaca el ajo (1 o 2 dientes al gusto) y se junta con lo anterior, garbanzos y espinacas.
Se separan las yemas de las claras, las primeras las machacamos también en el mortero y hacemos una masa, las claras las partimos en trocitos, mezclamos con todo lo anterior y dejamos que cueza todo junto, unos 10 minutos.


Quedando así de bien en el plato.

lunes, 5 de marzo de 2012

EMPANADILLAS DULCES AL HORNO

Recuerdo haberlas comido alguna vez de pequeña hechas por mi madre, solo que las suyas eran fritas y después pasadas por azúcar y canela, como las torrijas, por eso esta no es una receta de mamá.

INGREDIENTES

-1 paquete de obleas
-Cabello de ángel
-1 huevo


PREPARACIÓN

Cada oblea rellenarla con una cucharadita de, en esta ocasión, cabello de ángel, pero se pueden rellenar de lo que se quiera, mermelada, compota de frutas, crema de castañas, avellana, chocolate… lo que más guste.
Después doblarlas por la mitad y con ayuda de un tenedor sellar la empanadilla para que no se nos salga el relleno.


Pintar cada empanadilla con huevo batido.


Mientras tanto precalentar el horno a 180̊C.
Engrasar la bandeja de horno, con mantequilla o aceite, a gusto de cada uno.
Colocar las empanadillas en la bandeja y hornearlas, durante 12 minutos, con el modo turbina.


Y cuando se hayan enfriado un poco, ya están listas para comer.


Muy fáciles, rápidas y ricas.


martes, 28 de febrero de 2012

CROQUETAS FONDUE

Tras nuestro viaje a Suiza, donde tuvimos la posibilidad de degustar una  deliciosa fondue, con la excusa de enseñar a unas amigas una selección de fotos del viaje, preparé una comida “Suiza”, incluyendo la fondue entre otros platos. Mientras la comíamos, a pesar de que a mí la masa de croquetas se me resiste, pero teniendo en cuenta que Tony es croquetomano, se me ocurrió que esa misma receta la podría adaptar a masa para croquetas, solo tenía que esperar 1a ocasión para probar y cuando ésta llegó, este fue el resultado… espero que os gusten.

INGREDIENTES (8 comensales)

Para la masa
-150 grs. de queso appenzel


-100 grs. de queso emmenthal suizo
-5 cucharadas colmadas de harina
-½ vaso de vino blanco seco
-700 ml. aproximadamente de leche
-Sal
-Pimienta blanca


Para las croquetas
-Harina
-2 huevos
-Pan rallado

PREPARACIÓN

Trocear los dos tipos de queso, para que se fundan mejor.
En la sartén o cacerola, según preferencias de cada uno, cubrir el fondo de aceite y calentar, sofreír o tostar la harina e ir echando poco a poco la leche, no toda para ir añadiendo después según nos vaya pidiendo, pero sin dejar de remover, para que la harina se vaya disolviendo.
Añadir sobre la mezcla los trozos de queso troceados, junto con el vino y siempre moviendo.
El queso empezará a fundirse y la masa a espesar.
Si vemos que han quedado grumos, podemos meter la batidora y eliminarlos, para que al comer, la textura sea suave y cremosa.
El momento óptimo de la masa se conoce, cuando al moverla con la cuchara, se despega suavemente de la pared del recipiente utilizado, acompañado de un ruido similar al que hace una cinta adhesiva al despegarla.
Entonces se retira del fuego y se echa sobre una fuente no muy honda para que se enfríe y poder elaborar las croquetas.


Una vez fría la masa, yo me ayudo de una cuchara para elegir el tamaño de las mismas y que sean todas más o menos igual, pero la forma, cada uno la que prefiera, se la doy con las manos. En este caso he querido que sean redondas.
Primero las paso por harina, las moldeo, después por huevo y por último por pan rallado.


¡Ya están listas para freírlas!... en aceite suficiente para que las cubra hasta la mitad y no muy caliente, para que no se tuesten demasiado.
¡Buala!... esté fue el resultado en la fuente de servir… y en la boca ¡ríquisimas!... ¡bon apettit!... 




martes, 21 de febrero de 2012

CREMA DE CHAMPIÑONES

Esta receta es mía, no me he copiado de nadie, así que cualquier parecido con cualquier otra es pura casualidad. Es más tenía mis dudas del resultado, la hice solo para nosotros, esta vez no había invitados, pero ahora que ya la hemos comido, sinceramente es merecedora de ser un primer plato, en una buena mesa, con unos mejores comensales. Ya me contaréis.
 
INGREDIENTES

-1 kg. de champiñones


 -2 puerros
-Perejil
-1 copa de vino blanco
-1/4 l. de crema de soja para cocinar, el resultado cremoso es el mismo, pero aportando mucha menos grasa, aunque se puede sustituir por nata o crema de avena


 -Aceite
-Sal

PREPARACIÓN

Limpié bien los champiñones de tierra, para que no me estropease el plato ningún granito. Los lavé bajo el chorro, pero no los dejé en agua, además de perder sabor, se encharcan y ya tienen suficiente agua.
Después partí fino el puerro y lo poché lentito hasta que estuvo transparente. Cuando llegó a ese punto, añadí los champiñones troceados, lo mezclé todo bien y eché el perejil.
Los salé y tapé para que soltasen el agua que tenían.

 
Cuando lo soltaron añadí la copa de vino, los volví a tapar y los dejé haciendo chup, chup a fuego lento unos 10 minutos, hasta que se emborracharon bien, o sea, hasta que casi no quedaba líquido.
Entonces eché unos 600 ml. de agua, volví a tapar y cuando empezaron de nuevo a hacer chup, chup, los dejé uno 20 minutos aproximadamente.
Y ya solo quedaba hacer la crema.


 A la vista, puede parecer una crema espesa, pero nada de eso, la consistencia era casi como de mousse, gracias a la mano de Tony que fue quien lo trituró con la batidora y le dio “su toque”.
El sabor muy rico, de verdad, en la próxima comida o cena que tengamos en casa con gente, es muy posible que lo pongamos.

jueves, 16 de febrero de 2012

QUICHE DE MORCILLA

Receta ganadora en nuestro primer concurso de cocina “Casa Lar”, hecha por Chelo, muy rica y apetitosa, gusta mucho, pero a mí no me queda como a ella… claro que, para eso se llevó el premio al mejor plato salado… tengo que seguir practicando.

INGREDIENTES

- 1 morcilla de arroz
- 2 peras
- 2 puerros


- 4 huevos
- 200 cc. de nata líquida
- 100 gr. de queso rallado
- 2 c/s de  piñones
- 2 c/s de pasas de corinto (sin semillas)


- Pasta de hojaldre o brisa

PREPARACIÓN
Se deshace la morcilla (sin piel) en una sartén, sin aceite. Se cortan las dos peras en dados y se añaden a la morcilla hasta formar una pasta homogénea.
Apartamos del fuego.
Con un poco de aceite en la sartén se rehogan los dos puerros y se añaden los piñones y las pasas, rehogamos todo junto un rato.
Se baten los huevos y mezclamos con la nata y el queso. A esta mezcla se añaden los puerros rehogados con las pasas y piñones.
Salpimentar al gusto.
Previamente se habrá precalentado el horno para la pasta, a 200ºC.
La horneamos 10 o 15 minutos, sola,  antes de  añadirle la mezcla. Le ponemos encima el papel que trae de envoltorio y unos garbanzos para que hagan peso, habiéndola pinchado antes con un tenedor para que no haga bolsas. Yo la debí de pinchar poco, porque subió y subió, hasta con los ingredientes de la quiche.
Sacamos la pasta del horno y echamos la mezcla sobre la misma. 
Adornamos con la pasta de pera y morcilla (con líneas rectas que se cruzan, formamos  un dibujo como  de tablero).
Se hornea todo a 200ºC una media hora, controlando por si necesita un poco más de tiempo. Con un cuchillo pinchamos y observamos.


Como podéis observar, inflada y sin forma de tablero, nada de lo que supuestamente tenía que ser, no me imitéis por favor.
Pero al sacarla del horno, como era de esperar, bajó...


Menos mal que, a pesar del aspecto, estaba rica y a nuestros invitados, ese día Virginia y Manolo, les gustó.

sábado, 12 de marzo de 2011

PIMIENTOS ASADOS CON TOQUE SEVILLANO



Esta receta la aprendí de mi madre, pero tiene el toque sevillano de los cominos, de mi abuela paterna, la abuela Manuela… ¡gracias a las dos!

INGREDIENTES (para 6 personas)

- 4 pimientos rojos grandes
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de cominos
- Aceite y sal

PREPARACIÓN

Primero se pone a precalentar el horno, en el modo ventilador, a 180̊.
Colocar los pimientos sobre la fuente de horno.


Cuando esté caliente hornearlos a 160̊, dándoles la vuelta cada 15 minutos dos veces, bajar la temperatura a 140̊ y de nuevo, cada 15 minutos, darles la vuelta dos veces más, estando en el horno un total de 1 hora.
Se quitan de la fuente y se colocan en una cacerola, echándoles por encima el jugo que hasta ahora han soltado, se tapan y si se quiere, además se cubre el recipiente con un paño de cocina, para que suden.
Se tienen así unas horas hasta que se enfríen y se puedan pelar y quitar las semillas sin problemas.
Una vez limpios se hacen tiras y se colocan sobre la fuente, a ser posible un poco honda,  donde se quieren servir, sin olvidarnos de echar todo el jugo que han soltado, salarlos y rociarlos con aceite de oliva.


Por último, en un mortero machacar el diente de ajo y los cominos, hasta que se haga una pasta que, se añade a los pimientos.


Mezclarlo todo bien y ya están listos para sacar a la mesa.
Se pueden comer solos o como en este caso que, están acompañados con atún de Cádiz, en conserva casera, hecha por un compañero de trabajo... gracias Miguel, un acompañamiento perfecto.


No mojar en el jugo es un pecado, por lo que os recomiendo acompañarlos con un pan rico, consistente, pan de pueblo, una buena hogaza, porque está para chuparse los dedos.